Transcripción 0:13 Acuérdate que alguno de mis hijos va a ser bueno en esto. 0:18 Le dijo mi padre Daniel Granda a mi madre Soyla Zúñiga hace ya más de 50 años. 0:29 Curiosamente, solo mis dos hermanos mayores estaban considerados en ese presagio. 0:40 Ya que mi padre estaba plenamente convencido que para jugar ajedrez se requería por lo menos saber leer y escribir. 0:51 Yo no me sentí excluido para nada. Al contrario, aprendí a la par que mis hermanos. 1:00 Justamente se debe aprovechar esas edades precoces de los niños para, de una manera entretenida, 1:09 enseñarles muchas actividades formativas. 1:13 El ajedrez ciertamente me impactó y lo fui absorbiendo como un lenguaje materno, de forma natural. 1:25 Pero había un detalle que me sacaba de mis casillas. 1:31 No me hacía ninguna gracia perder, y menos aún si las derrotas estaban acompañadas de burlas. 1:39 Mi hermano mayor. 1:41 Particularmente, cuando estaba a punto de ganarme, esbozaba en su rostro un gesto socarrón 1:51 y al darme el jaque mate, se golpeaba el pecho cual gorila bravucón, vociferando. 1:58 Soy invencible, soy campeón mundial. 2:01 Suerte para él que vivíamos en el campo y había espacio de sobra para escabullirse 2:09 de mis rabietas y persecuciones fallidas. 2:16 Me hizo un gran favor, ya que aparte de hacer, no viene mal, un poco de ejercicio acelerado, 2:25 mi frustración me permitía darme cuenta dónde me había equivocado. 2:31 Catorce años después, me convertiría en el tercer gran maestro del Perú. 2:37 Para ponerlo en otro contexto, 2:39 es el máximo título que existe en el ajedrez, equivalente al cinturón negro en karate en su máximo dan. 2:49 En toda la historia del ajedrez peruano, somos tan sólo doce grandes maestros. 2:55 Nos alcanzaría para armar a las justas un equipo de fútbol, me gusta mucho el fútbol, con un solitario suplente. 3:06 Ha sido una gran satisfacción representar al país alrededor del mundo. 3:15 Moviéndome no solamente en esas mágicas 64 casillas y sus 32 piezas que componen este apasionante gimnasio de la mente, 3:29 sino también en ese otro tablero de la vida que justamente me permite estar frente a ustedes 3:36 para transmitirles mis vivencias y los beneficios que creo que me ha aportado esta noble disciplina. 3:44 Qué gratificante que entre este numeroso público pudiera haber una mayoría que juegue el ajedrez. 3:54 Los demás, que no se preocupen, ya tendrán tiempo de practicarlo. 4:01 El talento del ajedrecista peruano ha trascendido fronteras. 4:05 Y el primer gran maestro, Esteban Canal, fue el que empezó a abrirlas. 4:10 Desde muy joven se fue a Europa, 4:13 nació en Chiclayo, 4:15 y empezó a representarnos con mucha identidad y amor por el Perú, 4:21 logrando importantes resultados en la época de Capablanca, 4:25 donde había excelentes jugadores, los llamados clásicos. 4:29 Sólo una vez pudo volver al Perú por su propia cuenta. 4:33 En su honor tenemos la placita Esteban Canal en el distrito de Miraflores, 4:38 donde puedes llevar tus piezas, hay unos tableros de piedra, para jugar con los amigos. 4:45 De tal manera que está Esteban Canal, luego sigue mi otro predecesor, Orestes Rodríguez. 4:52 No me puedo ocultar, soy el tercer gran maestro. 4:56 Luego vino Henry Urday. 4:59 Entonces somos cuatro grandes maestros del siglo pasado. 5:03 En este nuevo milenio, esa cifra se ha duplicado, 5:09 con ocho nuevos grandes y jóvenes grandes maestros, 5:12 siendo los más conocidos Emilio Córdoba, Jorge Cori, José Martínez Alcántara. 5:19 Mención especial para Daisy Cori, 5:23 que es la representante más destacada del género femenino. 5:30 Nuestro estilo de juego refleja 5:32 el ingenio y picardía tan peruanos. 5:38 Pero el ajedrez es un juego científico, 5:41 por lo tanto requiere mayor rigor y disciplina para alcanzar cumbres más altas. 5:49 Los recursos limitados no deben ser ni quejas ni lamentos. 6:00 Debemos más bien revertirlos para que, con acciones decididas, 6:05 podamos justamente superar las dificultades. 6:11 Cuando en 1972 Bobby Fitcher, el gran genio norteamericano, 6:18 ganó el campeonato mundial en Reykjavik, la capital de Islandia, 6:21 se generó una gran fiebre de ajedrez por todo el mundo. 6:25 Mi padre, bastante entusiasmado y que había recuperado su gran afición de juventud, 6:30 intentó afanosamente comprar un tablero. 6:33 No lo conseguía. 6:35 Casi se tropezó con un vendedor ambulante y compró uno pequeñito. 6:40 Se confundían los peones con los alfiles. 6:44 ¿Qué hizo? 6:46 Una tijerita y empezó a recortar las cabecitas de los peones para que no se confundieran. 6:53 La ventaja era que ese tablerito lo podíamos llevar para todos lados. 6:58 Vivimos en el campo, para todos los lados. 7:00 Y eso no solamente generó una gran afición entre los hermanos, 7:03 sino un especial vínculo. 7:08 La competencia estimula el esfuerzo. 7:11 Tenía que empezar en casa, ganando a mis hermanos, pese a que era el menor. 7:16 Y eso me permitió jugar mi primer torneo en Camaná y representarla en Arequipa. 7:22 Éramos niños del campo, tímidos, desorientados, 7:29 pese a que viajamos con una numerosa delegación de camanejos a Arequipa. 7:35 Y mi hermano mayor fue el que me acompañaba, 7:39 porque mi padre en ese entonces se dedicaba a la ganadería, tenía que sacar leche todos los días, no podía. 7:46 Mi madre intercedió y dijo que lo acompañe su hermano mayor. 7:50 Estábamos en Arequipa y nadie nos hacía caso. 7:54 De pronto unos dirigentes arequipeños comentaron por ahí, 7:58 ¿qué hacen deambulando ese par de chiquitos? 8:02 ¡Son de Camaná! 8:04 ¿Qué, en Camaná se juega ajedrez? 8:10 ¿Jugará el grandecito? 8:12 No, señores, el que juegue es el chiquitito. 8:15 ¿Qué es esto, una tomadura de pelo? 8:18 Y no me dejaron participar. 8:22 No las ingeniamos para conseguir un tablero y me puse a jugar con todos los que pasaba. 8:28 Pero les ganaba a todos, sorprendentemente. 8:32 Entonces tuvieron que recurrir al campeón oficial para que me desafiara. 8:37 Le gané también. 8:40 Llamó mucho la atención que un diario regional publicó 8:45 Niño campesino asombra en ajedrez. 8:59 En 1980 fui designado para jugar el campeonato infantil mundial en México, Mazatlán. 9:09 Era mi segundo periplo del extranjero, pero no había los recursos para el viaje. 9:13 En mi colegio secundario Sebastián Barranca 9:15 se organizaron brigadas de estudiantes para que visitaran 9:20 las empresas más representativas de Camaná, especialmente molinos arroceros. 9:26 Se recaudaron los fondos. 9:28 Gané el mundial y al volver al Perú, justamente en Lima, 9:32 fui recibido por el presidente de la República, don Fernando Belaunde. 9:36 Y cuando llego a Camaná, una gran multitud de mis paisanos camanejos, 9:40 que no solamente estaban contentos por mi logro obtenido, 9:44 sino también por haber contribuido solidariamente a mi viaje. 9:50 Se demuestra que eso genera una sinergia positiva, 9:54 ya que había tanta alegría que ellos sentían que formaban parte de mi triunfo. 10:01 Un hecho bastante curioso y emotivo fue cuando, en 1986, en La Habana, Cuba, 10:09 tenía que ganar la última partida para obtener el título de gran maestro. 10:13 Y, sorpresivamente, al salón de juego del torneo Capablanca in Memoriam, 10:19 se aparece un grupo de peruanos que ni sabían ajedrez. 10:24 Fueron con banderolas, pitos o najas. 10:29 Drásticamente fueron silenciados por el árbitro. 10:32 Pero estoicamente aguantaron todo lo que duró la partida. 10:37 Felizmente unas tres horitas, no tanto. 10:43 Y recibir esos abrazos efusivos de sus compatriotas desconocidos 10:48 es uno de mis mejores recuerdos deportivos. 10:56 La unión que genera el deporte, si la trasladáramos a otras esferas de la vida, 11:03 creo que tendríamos un mejor horizonte para nuestro país. 11:08 Cualquier deportista tiene que saber gestionar las mieles del éxito 11:15 como las mieles del fracaso. 11:17 Por supuesto, eso es aplicable a la vida misma. 11:22 Déjenme contarles una evidencia. 11:28 Cuando uno juega una partida de ajedrez con alguien fuerte, 11:34 puedes ganar, pero inevitablemente tarde o temprano vas a perder. 11:39 Y de eso se trata. 11:41 De saber asimilar las derrotas y que se reviertan más bien en enseñanzas. 11:47 El mismo genio cubano Capablanca, 11:49 decía, viene bien una derrota para domesticar el ego. 11:57 En la vida es ineludible que nos equivoquemos. 12:00 En realidad, como el ajedrez discurre en ese binomio de ensayo-error. 12:06 Pero qué importante detectar los desaciertos 12:12 para justamente revertirlos favorablemente en una gran enseñanza. 12:19 El ajedrez no permite las trampas 12:23 ni las vivezas. 12:24 Son reglas muy claras. 12:26 No puedes mover el caballo como alfil, 12:29 ni el peón como dama, por más que quieras coronarlo. 12:34 Tienes que sujetarte a las reglas, 12:36 por supuesto, demostrar tu capacidad, 12:39 pero respetando al rival. 12:43 Mi padre, desde muy pequeño, me inculcó una frase. 12:47 Ganar con sencillez, perder con elegancia. 12:51 Tenemos que asimilar que cada quien tiene su perspectiva. 12:57 Pero también existen otras. 13:00 De tal manera que el respeto y tolerancia 13:03 son temas indispensables para fomentar una convivencia saludable. 13:13 En el proceso de la maestría, sobre todo al comienzo, 13:17 no conviene memorizar infinidad de partidas, atiborrarse teoría. 13:23 Hay que ser intuitivo, creativo, audaz. 13:26 El mismo Einstein decía 13:31 que la imaginación es más importante que el conocimiento. 13:37 Por cierto, un gran aficionado al ajedrez. 13:41 Pero hay un ajedrecista con el que tuve la gran oportunidad 13:45 de jugar hasta dos veces, el llamado genio de riga, mago de riga. 13:52 También le decían el brujo, Mijail Tal, 13:54 que tenía un estilo combinativo espectacular. 13:59 Y justamente, al ver jugar esas dos partidas, 14:04 quise resumir o captar su esencia en un pequeño poema que se los comparto. 14:11 Yo lo hice hace algún tiempo. 14:16 Alquimista del tablero que con devoción y esmero 14:20 insuflas de magia nuestro noble juego. 14:24 No hemos podido descifrar la fórmula secreta 14:28 en que las lentas piezas volaban a tu influjo. 14:33 ¿Acaso no es tu arrojo y vehemencia la esencia pura de tu embrujo? 14:38 Y realmente Mijail Tal tenía eso que debemos tener en el ajedrez, en la vida. 14:45 Amplitud. 14:46 Porque el ajedrez, efectivamente, en algunos momentos puede ser matemático, exacto. 14:52 Pero en otras veces, ¿por qué no? 14:55 Es como un baile, una coreografía, moverte a la izquierda, a la derecha, al centro, 15:00 sorprender a tu rival. 15:02 Y sobre todo conviene cultivar un pensamiento crítico con flexibilidad. 15:09 Y haciendo un balance en mi carrera, veo que estoy 50 años, 15:15 más de 50 años inmerso en este maravilloso juego. 15:19 De los cuales 45 han transcurrido compitiendo internacionalmente. 15:25 He sido 30 años consecutivos número uno del Perú. 15:29 Y aunque ahora mismo, circunstancialmente, sea número uno en Latinoamérica, 15:34 se han abierto otros frentes, como la enseñanza virtual y la promoción del ajedrez. 15:40 La enseñanza justamente me ha permitido, en mi academia virtual, 15:43 impactar a más de 500 estudiantes de diferentes lugares del mundo. 15:47 Qué emocionante ver un niño de 5 años, 15:50 así mismo personas de avanzada edad que practican el ajedrez. 15:55 Hay un mensaje integrador donde pueden jugar varias generaciones, 16:00 los abuelos, los padres, los hijos. 16:02 No sorprendería para nada, a mí mismo me pasó, 16:06 que un niño pequeño le pueda ganar a los mayores, incluso a su abuelo. 16:14 Entonces, dentro de la promoción del ajedrez, 16:18 creo que ha llegado el momento de hacer mi mejor jugada para ayudar a los demás. 16:25 Para empezar, cuento con el apoyo de toda mi familia, 16:31 especialmente de mi hija Lereida, 16:34 que también ve el ajedrez como una gran y eficaz herramienta educativa, 16:42 de múltiples virtudes y aplicaciones. 16:46 Tal vez ya estemos más dispuestos a jugarnos una partida, 16:55 pero sobre todo a reconocer los valores intrínsecos de este noble juego. 17:07 Tengo a mi nieto Dylan de poco más de 3 años de edad 17:11 y me encantaría que sepa ajedrez, más allá incluso del aspecto lúdico. 17:18 Como profesor tengo que ser sutil, despertarle esa curiosidad, 17:25 generarle inquietudes, que no se sienta para nada presionado, 17:30 que nazca de él, pero sobre todo que el ajedrez sea parte de su formación integral. 17:39 No todos podemos ser campeones, qué bonito sería si pudiera superarme, 17:46 pero en realidad y al final el verdadero desafío 17:55 es tratar de ser mejores personas 17:59 y el ajedrez puede ser un buen vehículo para ello. 18:03 Muchas gracias. Transcripción automática. Puede equivocarse, sobre todo con nombres propios.