Transcripción 0:09 ¿Alguna vez ustedes han llamado al 116? 0:14 El 116 es la central de bomberos voluntarios del Perú. 0:20 De repente llamaron porque había un incendio. 0:25 O de repente un señor de la tercera edad se cayó, se hizo una fractura. 0:32 O un niño, estando comiendo, se atragantó. 0:37 O alguien viajando en su automóvil vio un accidente de tránsito. 0:44 Personas heridas y atrapadas dentro de ese carro. 0:49 Entre un sinfín de emergencias grandes y también pequeñas, los teruanos llamamos al 116. 0:58 Porque el Cuerpo de Bomberos en el Perú no solo es una institución que apaga fuegos, 1:05 es una institución. 1:07 Es una institución que salva vidas. 1:12 Una institución de hombres y mujeres que están en medio de una emergencia 1:18 porque quieren estar allí. 1:20 Nadie les obliga. 1:23 No tienen un sueldo a cambio. 1:26 Algo mayor los empuja a hacerlo. 1:29 Y son ellos los que voluntariamente ofrecen atención prehospitalaria 1:35 desde muchos años atrás en nuestro país. 1:40 Muchos de estos jóvenes son expertos en emergencias médicas, 1:46 sin títulos en sus paredes. 1:49 Por eso, ante cualquier emergencia se presenta en nuestro Perú, 1:56 llamamos al 116 con la seguridad de que ahí hay gente entrenada y capaz 2:03 para poder darles ayuda. 2:07 Pero esto... 2:09 no siempre fue así. 2:11 Antes de la década de los 80, los bomberos tenían algunas ambulancias, 2:18 unidades médicas, camiones grandes con los que podían responder a las emergencias. 2:25 Sin embargo, las usaban única y exclusivamente para transportar a los enfermos a los hospitales. 2:35 Los jóvenes bomberos estaban ansiosos. 2:39 Por hacer algo más, por ayudar a los pacientes en esos momentos críticos, 2:47 pero no sabían cómo hacerlo. 2:49 Faltaba un sistema que aprovechara ese entusiasmo. 2:54 Para ese entonces, yo tenía más de 40 años. 2:58 Era médico de la policía y nunca se me había cruzado por la cabeza ser bombero. 3:05 Fue una casualidad. 3:07 ¿Por qué? 3:08 Para mí, un milagro de Dios. 3:11 ¿Cómo llegué a ellos? 3:13 Se acercaba el aniversario del hospital y mis superiores me encargaron 3:19 de arreglar la fachada del hospital. 3:25 Pensé inmediatamente en que se necesitaban escaleras y se necesitaban mangueras. 3:31 ¿Qué mejor que los bomberos? 3:33 El cuartel general de los bomberos funcionaba en Bremia, 3:38 a tres cuadras. 3:40 Me veía más o menos de mi casa. 3:42 Me puse mi uniforme de policía y me fui a entrevistarme con el comandante general. 3:51 Mientras esperaba que me recibiese, un bombero, un hombre de rojo, 3:57 se me acercó y me reconoció por mis insignias como médico. 4:03 Y me dijo, sube, sube, sube a la unidad. 4:08 Con voz fuerte, amable. 4:10 angustiada. Necesitamos un médico. Esa tarde subí a la unidad médica de los bomberos y nunca más me 4:22 bajé de esta unidad, porque desde esa oportunidad entró en mí como si fuera una energía divina que 4:39 inspiré y se metió en mi cuerpo y en mi espíritu la necesidad de ayudar. Y para eso, qué mejor que 4:50 estar en los bomberos. No les voy a mentir. La primera vez que subí al cuerpo de bomberos, me 4:59 enganchó la adrenalina de los jóvenes bomberos, el ulular de las sirenas, su forma de conducir, la 5:08 velocidad. 5:09 En esa primera emergencia, llegamos a una construcción donde había habido un derrumbe y 5:20 habían personas atrapadas. Una vez allí, pedí a los bomberos que me ayuden a retirar los escombros 5:29 para llegar a las víctimas lo más rápido posible, con la finalidad de ayudarles a respirar 5:38 mediante una mascarilla de oxígeno. El objetivo era trasladarlos lo más rápido posible y en forma 5:49 conveniente a los centros hospitalarios. Los jóvenes bomberos me miraban inquietos, pero cumplían mis 6:01 órdenes. Eso me hizo sentir muy importante. 6:05 A partir de entonces, la unidad médica de los bomberos me dio la oportunidad de ayudar a los bomberos. 6:08 La unidad médica de los bomberos pasaba a recogerme a mi casa a cualquier hora del día y de la noche. 6:14 Y cuando no estaba disponible, los apoyaba mediante un walkie-talkie que me asignó la central de 6:22 emergencias y con él podía guiar a los bomberos que estaban en el lugar de los hechos. Muy rápido 6:32 me di cuenta que los bomberos en el Perú atendían más emergencias médicas que incendios y de que era 6:40 necesario que aprendamos a actuar en ellas. La gente necesitaba atención en el momento, en la calle, en su casa, 6:51 no solo un transporte al hospital. Es ahí donde descubro algo más que me impresionó bastante, 7:01 aún más que la adrenalina de los bomberos, sus inmensas ganas de ayudar de estas personas. 7:10 Estos jóvenes estaban dispuestos a aprender y su entusiasmo me motivaba. Me esforcé en poner 7:19 todo mi entrenamiento al servicio de sus dedicados aprendices. Recuerdo que los reunía en una sala 7:28 grande de la compañía internacional número 14 en Breña y los enseñaba a tomar la presión arterial, 7:38 a medir el pulso. 7:40 A tomar la temperatura. Aprendieron desde cómo poner un collarín para proteger la columna cervical y lo 7:51 más importante, en una emergencia, que el paciente respire. Y eso se lograba fácilmente extendiendo 8:02 el cuello y levantando el mentón. Eso era fundamental para trasladar a nuestros pacientes. 8:09 Gracias. 8:10 Los conocimientos salvan vidas. Jamás ninguno de estos jóvenes decían, digamos, mi turno se acabó 8:21 o tengo que hacer otra cosa. Ninguno de ellos quería irse. Todos se quedaban con ganas de trabajar 8:31 y de ayudar. Yo estaba entre ellos. Yo les llamaba mis tigres y ellos me decían el chocho. Todos los 8:43 compañeros, las diferentes compañías de Lima y Callao, se entusiasmaron y empezamos a entrenarlos en maniobras 8:51 básicas en primeros auxilios. Con algunos doctores y alumnos de medicina y enfermería que colaboraban 9:01 con sus conocimientos y sobre todo su buena voluntad. De manera artesanal formamos un gran grupo de gente 9:09 joven. 9:13 Nosotros teníamos un grupo de personas que atendía emergencias médicas en el lugar de los hechos. 9:18 Como había tanta voluntad entre los jóvenes y tanta necesidad en la población, era evidente que necesitábamos 9:28 algo más estructurado. Así nació en 1982 la Dirección de Sanidad del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Perú, 9:40 en el cual tuve el honor de ser estructurado. 9:43 Su fundador y su primer director. En los años 80 éramos una novedad. Las personas nos llamaban para todo tipo de emergencias y la prensa seguía nuestros carros rojos. 10:02 Hubo un caso que algunos de ustedes, aunque no creo porque todos son jóvenes, estaban presentes y que recuerden. 10:15 Fue muy comentado en las noticias y dio la vuelta al mundo. El famoso hombre del tubo. 10:22 Era una madrugada. Estaba reunido con mi familia en casa por el cumpleaños de mi amada esposa. 10:29 Cuando la central recibió la llamada, un hombre en la Panamericana Sur chocó contra una tranquera y un tubo de fierro le atravesó el vértice derecho del tórax. 10:44 Atravesó. 10:45 Entrando por el parabrisa delantero y saliendo por el parabrisa posterior, como una lanza. 10:53 Cuando llegamos, el hombre estaba pálido, sudoroso, gritando de dolor y gritando de angustia en un charco de sangre. 11:05 Nos pedía que no lo dejemos morir. 11:09 Unos policías trataban de cortar el tubo mediante unas sierras. 11:15 De acero. 11:17 No lo podían hacer. 11:18 No lo iban a lograr. 11:20 Por eso es que pedía a la central de bomberos que nos consiguieran un equipo de acetileno. 11:28 Ese gas combustible que utilizan los soldadores para cortar fierro. 11:34 Lo trajeron aproximadamente en 30 minutos. 11:38 Mientras tanto, nosotros controlamos su vía respiratoria 11:44 con una mascarilla de oxígeno. 11:46 A través de una vía endovenosa le colocamos sueros a chorro para compensar la pérdida de sangre. 11:55 Medicinas para controlar el dolor y un sedante para calmar su ansiedad. 12:01 Al momento de usar el acetileno para cortar el fierro, 12:05 por delante y por detrás, a 30 o 40 centímetros de las heridas, 12:11 aplicamos una dosis de ketamina con la finalidad de dormir al paciente. 12:18 Sabía que el fierro era un conductor de calor 12:23 y quería aprovechar eso con el acetileno. 12:27 Quería producir una quemadura en el trayecto del pulmón que atravesaba el tubo. 12:33 Ese fierro caliente sirvió para cauterizar los tejidos y los vasos sanguíneos 12:40 y nos ayudó a controlar la hemorragia. 12:44 La adrenalina que tenemos los bomberos en estas situaciones 12:48 nos ayuda a crear nuevas oportunidades con la finalidad de ayudar. 12:57 El hombre del tubo se salvó y lo llevamos vivo con el fierro atravesado al hospital 13:04 donde finalmente lo operaron. 13:09 Los bomberos, como ustedes bien lo saben, 13:11 atendemos a mujeres en trabajos de parto, accidentes de tránsito, 13:17 derrumbes de casas viejas, gran cantidad de quemados, 13:21 a los damnificados de desastres naturales, 13:25 a enfermos de epidemias como la del cólera en ese entonces, 13:30 como la del SIDA y ahora último el COVID. 13:33 Por supuesto, estuvimos en cientos de incendios como el de Utopía 13:40 y Mesa Redonda, pero también auxiliamos a víctimas de los coches bomba 13:46 y atentados terroristas. 13:49 Estuvimos en el motín del penal El Sexto en la calle Tarata 13:54 y durante el rescate de rehenes en la residencia del embajador del Japón 13:59 donde inclusive en el momento más intenso operé con cirugía de emergencia, 14:10 a un comando con la finalidad de salvarle su vida por la gran hemorragia que tenía. 14:16 Nuestra unidad médica siempre se hallaba en los escenarios más críticos 14:22 donde auxiliábamos a los que nos necesitaban. 14:27 Mucha adrenalina, mucho rescate, mucho aprendizaje 14:33 y la mayoría de las veces pocos recursos. 14:37 No voy a negar. 14:40 Que fue un camino desafiante. 14:43 Para nada nos quebraba el espíritu y las ganas de ayudar. 14:50 Mis tigres sólo querían seguir ayudando. 14:54 Gracias a ese trabajo que aprendimos a realizar con la práctica, 15:00 más doctores y estudiantes de medicina y enfermería querían ser bomberos. 15:05 Nosotros pedimos a la Facultad de Medicina de San Fernando 15:09 y a la Cayetano Heredia que permitieran que sus alumnos 15:13 cumplan con su serún en el cuerpo de bomberos. 15:17 Casi todos ellos se quedaban. 15:19 Además, en los 90, la Universidad de San Marcos 15:23 creó la Especialidad de Emergencias y Desastres en la carrera de Medicina 15:29 y me hicieron a mí miembro honorario de dicha especialidad. 15:38 Durante todo el tiempo que estuve al frente de la Dirección de Sanidad 15:43 del Cuerpo de Bomberos, más de 25 años sin interrupción, 15:48 vi de cerca el espectáculo de la muerte y la miseria humana, 15:55 pero también la grandeza de los hombres de rojo 15:59 y su buena voluntad de ayudar a una persona que está en desgracia. 16:07 Como decía, la mística de los bomberos es acudir a donde están las emergencias 16:13 aún a riesgo de su propia vida. 16:17 ¿Cuántos bomberos sufren heridas? 16:20 ¿Cuántos bomberos se accidentan? 16:24 ¿Y cuánta gente ha perdido la vida, inclusive? 16:28 Esa es la mística del bombero, querer arriesgarlo todo para ir donde lo necesitan, 16:36 sin esperar nada a cambio. 16:39 ¿Por qué? 16:40 Porque ayudar también es una necesidad, 16:44 porque sólo con mis hermanos del fuego comprendí que ayudar a otros nos completa, 16:52 que tenemos obligaciones superiores a las económicas y profesionales, 16:57 pero que necesitamos responder a nuestra conciencia 17:03 y a nuestros sentimientos cuando vemos a una persona que sufre. 17:08 Cuando yo era un doctor muy joven, 17:11 y discúlpeme que cuente esto, 17:17 trabajaba en Chachapoyas, uno de los pocos en mi tierra natal. 17:22 Operé a mi madre por una hemorragia interna. 17:27 El carro donde iba se chocó contra un árbol. 17:31 No había casi nada en el hospital. 17:35 Para atender la emergencia. 17:38 No encontrábamos unidades de sangre. 17:42 No había para hacer transfusiones. 17:47 Ni material médico especializado. 17:50 Mi madre murió en mis manos. 17:53 Desde ese entonces he tratado de salvar a cada persona 17:58 con las mismas ganas con las que luché por salvar la vida de mi madre. 18:07 Y son los bomberos, por más de 40 años, 18:14 los que me han regalado infinitas oportunidades para poder hacerlo. 18:26 Incluso ahora, a pesar de que ya estoy en retiro, 18:31 mi espíritu de ser bombero continúa dentro de mí. 18:37 Y siempre estoy al servicio de mis hermanos del rojo. 18:41 Y de la gente que está en situación de emergencia o peligro. 18:48 Señores, espero que la próxima vez que vean a unos jóvenes bomberos 18:55 puedan ver más allá de los camiones y de las sirenas 19:01 y de los actos espectaculares que se relacionan al fuego. 19:08 Y cuando llamen al 116, 19:11 recuerden la larga trayectoria de entrega y sacrificio 19:17 que decidieron recorrer los hombres, 19:21 los bomberos voluntarios del Perú 19:24 para aprender a atenderles en forma correcta. 19:30 Siempre con su lema, 19:33 Dios, patria y humanidad. 19:37 Señores, muchas gracias. 19:43 Por haberme dado esta oportunidad. 19:46 Y a veces volver a rascar heridas que nunca se cierran. 19:53 Muchas gracias por la compañía de mi esposa y de mi papá. Transcripción automática. Puede equivocarse, sobre todo con nombres propios.