Transcripción 0:00 Hay un momento en la consulta de neuropediatría que a mí me parece muy revelador. 0:14 Ocurre cuando pido a los papás alistar a su bebé para examinarlo. 0:19 Mientras me lavo las manos, me quedo en silencio y escucho. 0:24 Y a veces empiezan a contarle al bebé lo que va a pasar. 0:28 Es un bebé chiquito que probablemente no entienda lo que le estén diciendo. 0:33 Hijito, la doctora te va a examinar ya, te tengo que sacar la ropita. 0:37 Yo sé que hace frío. 0:39 A veces le cantan, juegan, escucho todo eso. 0:44 Pero a veces, a veces no escucho nada. 0:48 Ni una palabra. 0:50 Solamente el ya doctora, cuando el bebé está listo. 0:55 ¿Por qué será que para algunos adultos es tan fácil conectarse con los niños 1:00 y aprovechan para hacerlo cada vez que pueden? 1:03 Mientras que para otros puede ser muy difícil 1:06 o... 1:07 pues, no lo saben hacer o no pueden. 1:10 La pregunta principal sería si esta diferencia va a ser relevante 1:14 para la vida de esos niños. 1:16 La ciencia del desarrollo infantil temprano 1:19 nos está ayudando a responder estas preguntas. 1:23 Cuando estamos apenas cinco meses en el útero materno, 1:28 cinco meses de gestación, 1:29 nuestro cerebro ya tiene el tamaño de un pequeño limón, 1:32 pesa 50 gramos y tiene 80 mil millones de neuronas. 1:37 Pero esta cantidad parece enorme, 1:40 pero no es garantía de un desarrollo normal 1:43 porque las neuronas no funcionan solas. 1:45 Las neuronas forman circuitos, 1:47 tienen que conectarse para poder trabajar juntas. 1:50 Y ahora sabemos que nadie le gana a los bebés en conectar, 1:55 en esa velocidad de conexión. 1:58 Un bebito de dos o tres meses 2:00 puede formar miles de conexiones por segundo. 2:03 Miles por segundo. 2:05 Esto no se repite en ninguna otra... 2:07 En ninguna otra edad de la vida. 2:08 Y para reforzar las conexiones, 2:10 lo que hacen los bebés es repetir lo que quieren aprender. 2:15 Repetir, repetir y repetir. 2:17 Por eso es que nunca se cansan de escuchar la canción de la vaca Lola. 2:22 Por eso tampoco nunca se cansan de tirar la cosa al piso, el juguete. 2:27 Ustedes lo recogen y ¿qué hacen? 2:29 ¡Ah! Lo tiran otra vez. 2:31 Están repitiendo, están aprendiendo. 2:33 Y las conexiones que usan más, 2:36 los bebés, 2:37 el cerebro las va a recubrir de una sustancia que se llama mielina, 2:41 que es súper importante porque permite que esas conexiones sean más rápidas. 2:45 Mientras que las que dejan de usar, pues, se eliminan. 2:49 Y esto hace que el cerebro trabaje de una forma más eficiente. 2:53 Y así el cerebro se va conectando, se va reconectando y se va formando, 2:59 lo que al final, cuando sea ya un órgano maduro en nuestra adultez, 3:02 pues va a ser lo que nos va a hacer únicos como personas. 3:06 El periodo que transcurre desde la concepción, no el nacimiento, 3:13 la concepción, hasta los dos años, se denomina ahora los primeros mil días de vida. 3:19 Y se reconoce como el periodo más importante para el desarrollo de las personas. 3:25 Eso quiere decir que si queremos construir cerebros sanos, 3:28 deberíamos cuidar que todas nuestras mamás gestantes disfruten de embarazos sanos, 3:34 lo mejor controlados posible, 3:36 y sin mayores dificultades. 3:38 Y también deberíamos asegurar que todos nuestros bebitos, 3:41 desde su día de nacimiento hasta su cumpleaños número dos, 3:45 pues estén lo mejor posible, sin enfermar, sin ningún problema. 3:49 Esto sería, por supuesto, la situación ideal. 3:53 Mi trabajo en el Instituto Materno Perinatal de Lima, la ex-maternidad, 3:57 consiste en vigilar el desarrollo de bebés que han tenido problemas muy serios durante los primeros mil días. 4:03 Niños que son hijos de mamás, 4:05 que han tenido problemas de salud o enfermedades importantes durante el embarazo, 4:10 bebés prematuros, muy chiquititos, 4:12 bebés con lesiones cerebrales, con enfermedades neurológicas de todo tipo. 4:16 Muchos de ellos, contra todos los pronósticos, han salido adelante. 4:21 Entonces, mis pacientes me han enseñado, 4:23 me siguen enseñando todos los días, 4:26 que hay un factor fundamental, más allá de la herencia de la salud o de la nutrición, 4:32 que es importantísimo, fundamental, 4:35 para el desarrollo cerebral. 4:36 Este factor es la experiencia. 4:42 Entonces nos preguntaremos, 4:44 ¿y desde cuándo empezamos a vivir experiencias? 4:49 ¿Desde cuándo empezamos? 4:51 Incluso lo empezamos a hacer antes de nacer. 4:54 Dentro del útero los bebés ya están experimentando el sabor del líquido amniótico, 4:59 están escuchando las voces y las canciones favoritas de sus padres, por ejemplo. 5:03 Los recién nacidos también experimentan, 5:05 usan sus sentidos para hacerlo, sus oídos, sus ojos. 5:10 Por ejemplo, este prematuro está ya mirando a la cara de su mamá, fascinado, 5:16 usando ese órgano de la visión que todavía está madurando. 5:20 También escucha la voz y también la reconoce por su olor. 5:25 Seguimos creciendo y seguimos experimentando. 5:27 Cuando nos ponen de barriga y levantamos la cabeza para ver el mundo desde otra perspectiva. 5:32 Cuando agarramos los juguetes y los llevamos a la boca. 5:35 Y, por supuesto, cuando estamos aprendiendo a comer 5:38 y nos embarramos con el puré hasta las orejas, ¿verdad? 5:41 Es una forma de experimentar con la comida y disfrutarla. 5:44 Pero todos estos elementos tienen un componente más 5:47 que es muy importante para el aprendizaje. 5:51 Y ese es un elemento que hemos aprendido de los pajaritos. 5:57 La naturaleza nos ha enseñado, los pajaritos nos han enseñado. 6:00 ¿Cómo aprendemos? 6:03 Tenemos una especie de pajarito. 6:05 Cada especie de pájaro tiene una canción que los distingue. 6:09 Y esa canción la aprenden los pajaritos de la mamá que les canta 6:15 y ellos la repiten y repiten y repiten hasta que la aprenden a la perfección. 6:19 Así aprendemos todos, los pajaritos también. 6:23 Pero imagínense un experimento, y de hecho este experimento se ha realizado, 6:26 en el que ponemos a los pajaritos en el nido solamente a escuchar la grabación más fiel posible 6:34 del canto materno. 6:37 ¿Ustedes creen que los pajaritos aprenderán a cantar? 6:42 No, ¿verdad? Nunca. 6:45 ¿Por qué? 6:46 Porque igual que los bebés, los pajaritos necesitan no solo el estímulo sensorial, 6:52 que en este caso es la canción, sino también la interacción con su mamá. 6:57 De alguna forma la mamá pájara les dice, 7:00 vas bien, estás un poquito desafinado, ¿no? 7:04 Hay esa interacción. 7:05 Y eso necesita el cerebro para aprender. 7:08 Los científicos del Centro para el Desarrollo Infantil de la Universidad de Harvard 7:14 le han puesto al cerebro el nombre de cerebro expectante. 7:19 El cerebro del niño espera oportunidades para conectarse. 7:22 En otras palabras, es un cerebro que quiere aprender. 7:25 Y nosotros, los adultos, estamos programados para estimular ese cerebro a conectarse. 7:32 Por ejemplo, en el consultorio, 7:34 si un bebé me mira y me sonríe, yo no puedo evitar devolverle la sonrisa. 7:38 Si un niño me da un juguetito, lo extiende, me lo entrega y yo le digo, 7:44 gracias, esto es para mí. 7:46 Y después se lo doy también y le digo lo mismo, 7:49 toma, para ti, y espero la respuesta. 7:51 Estamos dando y recibiendo. 7:53 Estamos intercambiando. 7:55 Estamos conectándonos. 7:57 Y este es un instinto, decía, que tenemos los adultos 8:01 y que nos ha permitido sobrevivir como especie. 8:04 Vamos a volver a los niños del consultorio 8:09 con los que empezaba esta charla. 8:12 Este niño al que le cuentan más, que le conversan más, que le cantan más, 8:16 es un niño que está aprendiendo un montón de cosas. 8:19 Variedad de palabras, variedad de gestos, expresiones. 8:23 Y de paso aprende algo importante, 8:24 a sentirse seguro cuando está en una situación que él podría considerar amenazante, 8:30 como que lo examine una doctora que él no conoce. 8:34 Y el otro bebito al que le hablan menos o le cantan menos, 8:38 ese bebé también está aprendiendo. 8:41 También tiene un cerebro expectante, 8:43 sino que este cerebro está aprendiendo menos canciones, menos gestos, 8:48 y quizás también esté aprendiendo a sentirse amenazado 8:51 en una situación que no lo amerita. 8:57 Entonces, así vemos cómo estos bebés viven las experiencias 9:01 y aprenden cada uno a su manera de lo que están viviendo. 9:08 Cuando vamos creciendo, entonces, 9:11 nos damos cuenta que esas experiencias son las que nos van modelando. 9:16 ¿Qué ocurre si, por ejemplo, un bebé nos mira y no lo miramos? 9:22 Si un bebé nos sonríe y no le correspondemos. 9:24 Si nos busca y no lo atendemos. 9:27 Si necesita ser consolado y no lo reconfortamos. 9:32 Pues eso es algo que ya nos vamos dando cuenta que no es bueno, ¿no?, 9:36 para un cerebro que quiere aprender. 9:38 Pero la razón la vamos a comprender cuando hablemos sobre 9:41 cómo reaccionamos los seres humanos a la adversidad. 9:45 O sea, cuando las cosas nos van mal. 9:48 ¿Qué ocurre cuando nos enfrentamos a esas situaciones adversas? 9:52 Empezamos a reaccionar al estrés de una manera a veces muy intensa. 9:56 Y esto si ocurre una vez, no hay problema. 9:58 Pero si es un estrés continuo, 10:01 si se repite todos los días, 10:03 el cuerpo empieza a funcionar diferente. 10:05 Las defensas bajan, 10:07 las hormonas se alteran 10:09 y empezamos a volvernos susceptibles a enfermedades. 10:12 Y podemos desarrollar enfermedades crónicas 10:15 como la diabetes o la hipertensión, 10:17 depresión y otras más. 10:19 Pero el efecto de este estrés tan potente 10:22 que tiene un nombre, estrés tóxico, 10:24 así se llama este tipo de estrés 10:27 que ocasiona estas respuestas en el ser humano. 10:30 El efecto del estrés tóxico sobre el cerebro inmaduro es brutal. 10:35 ¿Por qué? 10:36 Porque lo pone en modo automático, 10:39 modo de supervivencia. 10:41 El cerebro se dedica a sobrevivir 10:43 y ya no puede aprender. 10:46 Pero, entonces, ¿qué es lo que dejamos de aprender 10:49 por vivir ese estrés tóxico? 10:52 Dejamos de aprender a regular las emociones, 10:55 a ejercitar la memoria 10:57 y, sobre todo, dejamos de aprender un grupo de funciones 10:59 que se llaman funciones ejecutivas 11:01 que tenemos en esta zona, que es el óvulo frontal, 11:04 todos en nuestros cerebros. 11:06 Y que son funciones que nos ayudan a vivir mejor. 11:09 Por ejemplo, necesito esas funciones 11:12 para planificar las cosas. 11:14 Si voy a planear un viaje en familia, 11:15 si voy a, por ejemplo, 11:18 hacer el presupuesto de gastos en mi casa. 11:20 Planificación de objetivos. 11:22 Lo segundo, la atención y la concentración, 11:25 lo que ustedes están usando para escucharme ahora. 11:28 El control de los impulsos, 11:29 para evitar pasarme la luz roja 11:31 o gritar y tirar cosas si estoy muy molesto. 11:35 La capacidad de adaptarme al cambio, 11:37 si es que viene un niño más a la casa, 11:40 si es que voy a cambiar de trabajo. 11:42 Y también la capacidad de ser empático, 11:45 es decir, de ponerme en el sitio del otro 11:47 y poder, por ejemplo, discutir ideas 11:50 con alguien que piensa muy diferente a mí. 11:53 Todas estas capacidades se juntan en una más grande, 11:57 que es la capacidad que tenemos 11:58 de manejar la adversidad y superarla. 12:02 Lo que ya sabemos tiene un nombre, resiliencia. 12:05 Hemos escuchado esa palabra. 12:08 Pero, ¿qué pasa entonces si los niños 12:09 sufren estrés tóxico y no desarrollan estas habilidades? 12:12 ¿Qué pasará con ellos en el futuro? 12:14 La sociedad paga un precio muy alto 12:16 cuando no desarrollamos estas funciones. 12:19 Y eso se traduce en deserción escolar, 12:24 en trabajos precarios, 12:26 en sueldos más bajos, 12:28 en personas que enferman más crónicamente, 12:32 en más delincuencia, 12:35 en más hábitos nocivos, 12:39 y al final, en menos años de vida. 12:43 Nos parece familiar esta situación. 12:48 Y lo peor de todo es que, 12:50 si vivimos en un entorno tan adverso, 12:52 probablemente no seamos buenos cuidadores 12:53 de nuestros propios niños. 12:55 Entonces, vamos a pasar el mismo problema 12:57 a la siguiente generación. 13:00 Y el círculo se cierra. 13:03 Pero bueno, la idea es entonces 13:05 que nadie quiere esto. 13:07 Lo que queremos es que nuestros niños crezcan 13:09 para ser la mejor versión posible de sí mismos 13:11 cuando sean adultos. 13:13 Mejores personas, mejores ciudadanos, 13:16 mejores padres para sus propios hijos. 13:19 Quizás no perfectos, 13:21 pero sí lo suficientemente buenos 13:22 para conseguir cambios en el mundo que los rodea. 13:25 Todos queremos eso. 13:26 Pero, ¿cómo lo conseguimos? 13:28 Podríamos empezar tratando de ofrecerles 13:32 los mejores mil días posibles a esos niños. 13:35 Y eso, para nuestro país, 13:37 es una tarea tremenda. 13:40 Ya lo dijo hace mucho tiempo 13:42 el premio Nobel James Heckman, 13:44 la inversión en la infancia 13:46 es la más rendidora, 13:47 si la comparamos con cualquier otra edad. 13:50 Entonces, podemos empezar 13:52 por salud, por nutrición. 13:54 Por eso los pediatras somos 13:56 hinchas número uno de la lactancia materna, 13:58 de las vacunas, de la prevención de enfermedades, 14:01 del diagnóstico y tratamiento de la anemia, 14:03 del cuidado del bebé prematuro 14:05 y del recién nacido. 14:06 Porque justo son medidas que actúan 14:08 en este tiempo tan precioso. 14:11 ¿Qué pasaría 14:13 también si vivimos una experiencia adversa? 14:15 En realidad, ya la hemos vivido. 14:17 Ya hemos pasado todos 14:19 por una pandemia tremenda en estos últimos años. 14:22 Y entonces, 14:23 ¿qué tenemos que hacer para la próxima vez? 14:25 Estar preparados. 14:26 Tratar de proteger a nuestros niños, 14:28 sobre todo los más chiquitos, 14:29 del impacto del estrés tóxico. 14:32 La UNICEF 14:34 le ha puesto un nombre a este cuidado. 14:35 Le llama cuidado cariñoso 14:37 y sensible a las necesidades de la infancia. 14:40 Y cuando ejercemos 14:42 ese tipo de cuidado, que da seguridad 14:44 y confianza a los niños, 14:46 pues los protegemos de los efectos 14:47 del estrés tóxico sobre el cerebro. 14:51 En nuestro país, 14:53 deberíamos en nuestras instituciones, 14:54 las que atienden niños, contar con personal 14:57 que es capaz de reconocer 14:59 que las cosas no van bien 15:00 y dar el apoyo a las familias 15:03 que lo necesitan. 15:04 Estamos hablando de centros educativos, 15:07 centros de adopción, 15:08 por supuesto, centros de salud 15:10 y nuestras propias familias. 15:12 Las iniciativas en nuestro país 15:13 para formar cuidadores 15:16 todavía están, digamos, 15:18 como nuestros bebitos en pañales. 15:21 Pero eso significa que podemos crecer 15:23 y eso es bueno. 15:25 ¿Qué pasa 15:27 si nosotros 15:29 vivimos esta realidad 15:31 en nuestro hogar? 15:32 ¿Qué podemos hacer en nuestro hogar? 15:33 O si trabajamos como yo con niños, 15:35 ¿qué podemos hacer? 15:37 Pues tenemos que empezar a conectarnos 15:38 de nuevo con los niños, con sus intereses, 15:41 con sus emociones. 15:43 Es como recuperar ese instinto 15:46 que por las cosas de la vida 15:48 hemos perdido. 15:51 Esto requiere tiempo, 15:52 requiere paciencia, 15:55 requiere mucho esfuerzo 15:56 de parte de los adultos, eso es verdad. 15:59 Y yo les diría, aquí hay una cosa más, 16:01 también requiere que apaguemos 16:03 nuestras pantallas. 16:05 ¿Y qué pasa 16:06 si nosotros, como me pasó a mí 16:09 cuando aprendí esto, 16:10 nos damos cuenta que no somos los mejores cuidadores 16:13 o los mejores padres 16:15 que quisiéramos ser? 16:17 Pues nos va a servir para conocernos 16:19 a nosotros mismos y quizás, 16:21 ojalá, dar un paso más 16:23 para lograr el cambio que queremos. 16:25 Mi trabajo como neuropediatra 16:27 ha cambiado. 16:28 Yo no me dedico ahora solamente 16:29 a diagnosticar o tratar enfermedades. 16:33 No es suficiente. 16:34 Ahora me involucro un poco más con las familias. 16:37 Sobre todo con las familias 16:39 que tienen más riesgo. 16:40 Estoy absolutamente convencida 16:43 de que estos niños 16:45 que salen 16:46 contra todo pronóstico adelante 16:49 reciben este cuidado cariñoso y sensible 16:51 en sus casas. 16:53 Mi trabajo como docente también ha cambiado. 16:55 Este tema lo enseño ahora 16:57 a los alumnos en la Universidad Peruana Cayetano Heredia, 17:00 a los residentes 17:01 en el Instituto Materno Perinatal 17:02 y a los pediatras 17:04 en la Sociedad Peruana de Pediatría. 17:10 Termino pues diciéndoles que 17:12 estoy convencida también 17:13 de que todos los adultos que tenemos 17:16 niños en nuestras vidas, 17:18 no solo padres y familiares, 17:19 hablo de los médicos, enfermeras, 17:22 terapistas, educadores, 17:24 profesores de nidos, de guarderías, 17:26 niñeras, somos creo que todos. 17:29 Deberíamos saber 17:30 que las bases del desarrollo 17:32 del cerebro y por tanto 17:33 del desarrollo de la persona 17:36 se construyen en los primeros 17:37 mil días de vida. 17:39 Y también tenemos que saber 17:40 que no son las experiencias adversas 17:43 sino cómo reaccionamos a ellas 17:45 lo que nos define como personas 17:47 más adelante. 17:50 Y que esas respuestas las aprendemos 17:53 de nuestros cuidadores. 17:55 Por eso estas personas son tan relevantes 17:57 para los niños. 17:59 Pero terminemos con optimismo. 18:01 Porque 18:03 la experiencia nos ha enseñado 18:05 y a mí les digo a mis pacientes 18:07 que incluso si los primeros mil días 18:09 no han sido perfectos, 18:11 si han habido tropiezos, 18:14 todavía podemos 18:15 hacer cambios para 18:17 cambiar también la trayectoria 18:19 de vida de estos niños. 18:23 Hace 18:23 más de 40 años el psicólogo 18:25 ruso Uri Bronfenbrenner 18:27 acuñó una frase que a mí me gusta mucho. 18:29 Él dijo, 18:31 para que un niño se desarrolle normalmente 18:33 necesita por lo menos una persona. 18:35 Solo una. 18:36 Que esté loca por él. 18:39 Ahora sabemos que los locos 18:41 a los que Uri se refería 18:42 son los cuidadores atentos y cariñosos 18:45 y que no tiene por qué ser solo uno. 18:48 Podemos ser muchos. 18:50 En realidad todos los que nos cruzamos 18:51 en el camino de los niños 18:53 deberíamos ser esos locos. 18:55 Sería nuestro mejor regalo para ellos, 18:57 para su presente 18:58 y sobre todo para su futuro. 19:01 ¡Gracias! Transcripción automática. Puede equivocarse, sobre todo con nombres propios.